sábado, 3 de diciembre de 2016

Niños sirios dando clase en los graneros






Los niños sirios, obligados a recibir clases en graneros. Más de cinco mil escuelas han sido destruidas en Siria debido a los bombardeos durante estos cinco años de guerra. Sin casi ni un colegio en pie, los profesores se ven obligados a dar sus clases en silos convertidos en escuelas improvisadas en áreas controladas por el gobierno. Ante la ausencia de material, muchos pequeños tienen que sentarse en piedras y escribir sobre el suelo a modo de pupitre. 

Más de la mitad de todos los ataques a escuelas en el mundo durante estos cinco años se han producido en Siria, según un análisis de Save the Children, agravando la crisis humanitaria que ha forzado casi a cinco millones de sirios a huir de sus casas hacia campamentos desbordados en países vecinos o hacia Europa. 

Este estudio revela además que las escuelas dentro de Siria han sido bombardeadas indiscriminadamente, destrozadas, tomadas por grupos armados o convertidas en centros de tortura. Los índices de escolarización, que estaban entre los más altos antes del conflicto, han caído drásticamente: solo el 17% de los niños desplazados dentro de Siria va al colegio y en algunas de las áreas más afectadas baja hasta un 6%. Los frecuentes bombardeos obligan a menudo a suspender las clases durante días o semanas, o a desplazarlas a sótanos bajo tierra.

viernes, 2 de diciembre de 2016

EXPERIENCIA DEL CENTRO SAN JOSÉ OBRERO DE SEVILLA

Al escribir este artículo, el autor, Miguel Rosa, reflexionaba sobre la idoneidad de publicarlo, lo veía muy cercano, quizás demasiado personal, desde la perspectiva de un centro de compensación educativa, pero en el transcurso del inicio de curso he comprobado como cientos de centros educativos se encontraban en la misma o parecida situación que el nuestro, centrados en la labor de romper el ciclo de la pobreza.
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Si tienes la suerte de no verte reflejado en las palabras que vas a leer, al menos, te pido la cercanía y la comprensión hacia otros centros que trabajamos por la equidad, porque es más que evidente que con la igualdad no es suficiente.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El modelo "TPCK" para la formación y práctica del profesorado

Hace unos pocos años que apareció un modelo denominado TPCK de difícil pronunciación al que se decidió añadirle una A, de modo que se convirtió en TPACK (en inglés: Technology, Pedagogy And Content Knowledge), que es una extensión de la expresión Pedagogical Content Knowledge de Shulman (1986) (PCK).
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Este autor apreciaba que el conocimiento del ámbito científico o materia de especialidad del profesor y su conocimiento pedagógico estaban, o podían estar, separados y debían ser unidos. De este modo, el conocimiento del contenido se refiere al QUÉ enseñar y el conocimiento pedagógico al CÓMO hacerlo. Así la expresión: “conocimiento pedagógico del contenido” es diferente del conocimiento pedagógico sobre cómo enseñar en general, al tiempo que es distinto del saber de un área de terminada, de ser un experto en un determinado contenido, lo que no asegura que se sepa cómo enseñarlo. La expresión trata de combinar, o mejor intersectar, ambas dimensiones, convirtiéndose así en un:
Conocimiento práctico sobre cómo enseñar lo que se supone que debe ser enseñado en un área dada

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Conocer nuestro cerebro para conocernos mejor

Detrás de toda conducta humana, hay un cerebro

Nuestro cerebro casi no ha evolucionado en 150.000 años. Tenemos el mismo cerebro que nuestros antepasados, los primeros Homo Sapiens Sapiens. Viene, por lo tanto, preparado para sobrevivir en esas circunstancias en las que el hombre salía de la caverna y se encontraba un león o un mamut. Pero, hoy día, con ese mismo cerebro, el ser humano sale a la calle y en lugar de encontrarse leones se encuentra otros seres humanos. ¿Y, cómo reacciona? Pues, como el hombre de las cavernas. Atacando o huyendo. No PUEDE hacerlo de otra manera porque no SABE hacerlo de otro modo. Su principal función es garantizar la supervivencia.
Pero, hay una buena noticia: gracias a la neuroplasticidad (capacidad del cerebro a cambiar), podemos educar nuestro cerebro para que se comporte de una manera más civilizada. Y, como adultos, somos responsables de educar el cerebro, en proceso de formación, de nuestros niños. (Lee másNeuroplasticidad, un nuevo paradigma para la educación)
Por tanto, NO somos culpables de nuestras conductas, pero sí responsables.